miércoles, 5 de septiembre de 2018

In oport uno


Día a día le saludaba, le llevaba un regalo con una sonrisa hasta su puerta. Quería hacerse notar, quería hacer una diferencia.

Nadie le respondía, pues no él mismo no era nada.

Un día no lo hizo, ni él mismo entiende el porque no quiso hacerlo y al siguiente día cuando llevó su regalo, le dijeron que los había decepcionado, traicionado su confianza, incluso que lo tenían en estima 

¿Cómo iba él siquiera a saberlo, si él no era nadie? 
¿Dónde están las palabras cuando el momento es el oportuno y el desprecio inoportuno?

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