El día martes tenía ganas de probar algo nuevo. En realidad soy más de teterías, café, chesscake, pasteles y ese tipos de alimentos ricos en azúcar, pero ese día no, no quería mi té de hojas recién hervidas,o mí café con un lindo dibujo sobre la crema, quería algo nuevo.
En el camino habitual que hago entre mis lugares de trabajo lo leí "Brussels" al principio pensé que sólo vendían chocolates, tipo la fete, pero grande fue mi sorpresa cuando vi mesas montadas y garzones sirviendo a la mesa.
"Quiero ir"
Así fue como ese mismo día entré a un local ubicado en plena providencia, mesas de madera, sillas cómodas, con un estilo medio minimalista ya que gran parte de las paredes eran de vidrio. Detrás de un mesón central color cobre estaba la cocina a la vista de todos y un olor a almíbar inundaba la sala.
Lo primero que llamó mi atención al tomar asiento fue un pequeño florero con una notita "Si quieres probar uno de nuestros bombones saca una foto y pon el hatshtag #Brusselschocolates"
"Qué hermoso!" y me dije, claro que lo iba a hacer.
La carta tenía también una nota, se trataba de un plato especial que si pedías ayudaba a los niños sin hogar, tal vez no muchos lo tomen en cuenta, pero yo creo que un local independiente que se sumes o realice estas campañas es súper valorable.
La carta tenía una y mil cosas que quise probar, todos dulces - De hecho la carta no tenía ningún elemento salado - finalmente me fui por un volcán de chocolate con un smothie amarillo, mi pareja pidió un B&N con un chocolate amargo.
Esperamos muy poco, la chica que nos atendió fue muy amable, se notaba que era joven y muy cuidadosa.
Mi primera impresión sobre los platillos fue que estos eran realmente pequeños! ¿La relación precio - tamaño era adecuada?
Bueno, de todas formas y con un poco de resignación pensamos que estábamos ahí para probar y eso haríamos.
el volcán de chocolate se parte con facilidad, dejando el centro liquido caliente inundar tu plato el helado de vainilla que lo acompañar es perfecto para complementar los sabores! Además te dan un pequeño corazón de cerámica con chocolate liquido del mismo con el que se hacen las cuberturas de los helados <3
El smothie amarillo llevaba mango, maracuya, papaya y un toque de limón (creo esto último) Era muy rico, tenía ese toque adictivo que te hace querer beberlo siempre; pero sentía que me equivoque al hacer esa elección, pues lo habría disfrutado realmente más si hubiera hecho calor!
"Este chocolate amargo es todo lo que necesito para una tarde de lluvia" pensé. no se parecía a nada, no tengo en este minuto ningún referente para acompañarlo, no era adictivo, tampoco amargo ni muy dulce, estaba bien como para acompañar una lectura.
El B&N es este waflee con chocolate blanco y negro dulce y amargo, con una superficie crujiente y un centro suave.
Oye realmente nos costó poder terminar nuestros platos! eran muy contundente a pesar a mi primera impresión. Así que me arrepentí de haberlo pensado así.
Fue un golpe de felicidad, tenía la serotonina al máximo, las enforfinas comenzaban a invadirme el cuerpo.
Para finalizar pedí un expreso sin azúcar para poder cerrar el circulo.
Lo recomiendo todo el rato, tal vez no para ir todos los días, pero sí cada semana.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario